- La vida a la vina -

Al dominio, siempre hemos hecho la elección de una viticultura de region. En efecto, el extraordinario potencial de las margas de yesos de Bergheim da vinos profundos, completos y de gran guardia.

Para que la viña expresa este potencial, debemos ayudarla a cada momento en su crecimiento. Es en un somos de conocimientos profundos de los suelos que podemos elegir las intervenciones las mas propicias de cada momento del año, al crecimiento de la viña.

LOS ELEMENTOS DEL SUELO UN MUNDO COMPLEJO

Los suelos son formados por elementos que son todavía allí desde siempre, y que no cambian nunca, la arcilla, las piedras, por ejemplo, y de elementos vivos, que evolucionan, crecen, desaparecen, sobre cual podemos actuar.

En primer lugar, hay acilla. Existe más de 400 distintas clases de arcilla. Cada suelo es una mezcla definida de algunas de entre ellas. Si estas arcillas son de grandes calidades, son capaces de almacenar el agua y los elementos fertilizantes del suelo, y de volverlos a dar a la planta a lo largo del año. Estas arcillas dan los mejores suelos.

Luego encontramos elementos más gordos, resultantes también de la degradación de la roca: los légamos, las arenas y finalmente las piedras más o menos gordas y abundantes. Estos elementos forman, con la arcilla todas las calidades de un suelo.

Por fin el suelo contiene agua, resultantes de las lluvias, de la nieve y reservas que circulan y brotan a veces en fuente. Debemos ayudar al suelo a evacuar el agua en exceso cuando ésta riesga de asfixiar las raíces, y al contrario limitar el verano la evaporación para preservar para la viña el agua necesaria para su madurez.

 

LA VIDA DEL SUELO, UNA NUMEROSA CONSECUENCIA DE COSAS VIVAS

Los que viven en el suelo son esenciales a la viña. Hay primero los déconponentes que se alimentan con todas las ruinas vegetales, las hojas que caen en otoño, los pedasos de sarmientos de viña, de raíz, así como las ruinas de hierba. Luego el suelo contiene a un grupo indispensable para la viña las setas que se llaman los mycorhizes. El mycécium de esta seta explora el suelo y va asimilar el fósforo del suelo. Lo ofrece a la viña, a cambio de azúcar que las raíces de la viña le da. Este intercambio recíproco indispencable nos muestran que la solidaridad en el mundo vivo es un proceso importante en la elaboración de la vida. Luego encuentramos a los gusanos de tierra cuyas galerías ventilan el suelo. Finalmente, el suelo de viña permite el crecimiento de numerosas variedades de plantas salvajes, que ofrecen la casa y el cubierto a una numerosa población de insectos, mariposas y abejas. Para actuar y ayudar a la viña en su mejor crecimiento, debemos comprender todas las relaciones que unen estos elementos .

 

LAS LABRANZAS, UNA TRADICIÓN EN CONSTANTE MEJORADA

A cada suelo, y en cada momento del año, los viticultores imaginan las mejores labranzas para que la viña se desarrolle en armonía con su elemento: En invierno, abrimos el suelo con la laya. Nosotros permitimos así al frío y a la helada que venga desmigar el suelo endurecido del verano, y que prepare el crecimiento de las jóvenes raíces en la primavera. A principio de la primavera, ventilamos el suelo para estimular la vida microbiana, y facilitar la descomposición de las últimas ruinas vegetales.Luego, con sistemas de dientes, y de cuchillas, destruimos la hierba natural, cada vez que el riesga de hacer una competencia a la viña. Al final del verano, dejan el prado instalarse, con el fin de aprovecharse de una alfombra florecida y olorosa en el momento de la vendimia.

 

LAS CONTRIBUCIONES DE MATERIA ORGÁNICA :

Un trabajo en común. Cada año, elegimos también algunas parcelas donde vamos a traer un abano natural, hecho a base de abono, paja, ruina de sarmientos de viña y marcs de uva. Esta materia orgánica muy elaborada por una fermentación dirigida en montón ofrece al suelo las mejores humus, garantiza de su salud, su fertilidad y su resistencia al érosión.

Esta técnica natural necesita una organización y un équipamiento competitivo. L'ALSACIA, desde hace varios años, agrupa a todos los viticultores que practican esta técnica en una asociación: VINAS VIVANTES. Los pueblos cercanos se agrupan para fabricar juntos el estiércol, según las necesidades de cada uno. Las reuniones regulares a la viña, permiten intercambiar sobre la mejor manera de conducir sus distintos suelos. Por fin, un técnico y un laboratorio independiente permiten, por análisis de suelos profundos y una puesta en común de los resultados, sentar este trabajo sobre una sólida base científica.

 

El BIODYNAMIE, la ELECCIÓN de una TÉCNICA DE ALTO NIVEL

 

La mayoría de los viticultores alsacianos practican una viticultura biológica, han eligidó un conjunto de técnicas combinando el conocimiento aprofundo de las tradiciones, con una gestion moderna y científica: EL BIODYNAMIE .

Esta técnica permite suprimir todo producto químico a cada fase del trabajo de la viña. El suelo es vivificado por contribuciones régularos y adaptados de materialos orgánicos, así como por preparaciones naturales a base de plantas y sustencias animales. La viña es ayudada en su crecimiento por contribuciones a dosis homeopáticas de sílice que le ayuda a asimilar mejor la luz solar. La viña puesta así en armonía con su medio, se ancla al suelo y expresa todas las calidades de su tierra, y por un crecimiento más regular afina todas las riquezas de cada una de sus reservas. Finalmente, el viticultor poede explorar dominios muy sutiles que influye sobre la calidad de sus vinos, commo las influencias de los ritmos cosmicos, la diversidad de los paisajes, o las influencias beneficiosas de las asociaciones de plantas.

LA VINA EN CRECIMIENTO UNA ATENCIÓN DE CADA MOMENTO

La viña empieza su crecimiento a principio de abril, cuando el tiempo es suficientemente caliente. Numerosas yemas se ponen a crecer, los que hemos séléctionados en el momento del cortado, y numerosas yemas indeseables, principalmente sobre el viejo cepo. Debemos retirarlas con el fin de tener una viña ventilada, con para sola producción el número de uva que elegimos. Luego la viña va al asalto del cielo, porsiguiendo su vocación de bejuco, y buscando subir lo más alto posible hacia la luz. Nosotros la ayudamos en su crecimiento manteniendo sus ramos. Despues al medio del verano limitamos su crecencia cizallando la parte inútil de los ramos. Acompañado a cada momento, la viña se instala asin a lo mejor, y utiliza la luz y el calor del sol para madurar sus uvas.

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